La verdad genética sobre el racismo

Imagen: Benetton

Todo colectivo humano es etnocéntrico, en el sentido de que hace una distinción, con frecuencia muy tajante, entre el grupo al que nosotros pertenecemos y el grupo al que pertenecen los otros.

Para aquellos individuos que pertenecen a nuestro grupo tenemos relaciones de cooperación, solidaridad, afecto y aprecio. Para con los otros, solemos establecer relaciones más marcadas de competencia, rivalidad y, con frecuencia, de extrema desconfianza.

Todos pertenecemos simultáneamente a muchos grupos diferentes frente a los cuales nos reconocemos como nosotros, siendo éstos como círculos concéntricos o en expansión, como lo denomina Peter Singer en su famoso libro The Expanding Circle: Ethics, Evolution and Moral Progress.

Estos círculos concéntricos son nuestra familia nuclear, nuestra familia extendida, nuestro grupo social y racial, nuestro país, los hablantes de nuestra lengua y quienes comparten nuestra cultura, los seres humanos, los primates, los mamíferos, los seres vivos.

Nuestros lazos de cooperación y sentimiento de responsabilidad moral son más fuertes frente a los individuos que pertenecen a los círculos más pequeños y van debilitándose en tanto interactuamos con individuos que pertenecen a los círculos más amplios. Así, todos sentimos gran responsabilidad moral, obligaciones de cooperación y afecto frente a nuestros familiares más cercanos, pero esos sentimientos se van debilitando progresivamente en tanto interactuamos con individuos que pertenecen a los círculos más amplios, y estamos más dispuestos a competir con ellos por la supervivencia o, simplemente, por obtener lo que consideramos nos corresponde o necesitamos.

Hasta aquí todo esto es normal consecuencia de la adaptación de la especie al medio y de los diversos grupos humanos a sus respectivos entornos físicos y sociales. La mayor parte de animales sociales comparten con nosotros mecanismos básicos de cooperación y competencia. Pero el progreso moral es un fenómeno solo humano y está asociado a la capacidad de sentirse moralmente responsable de aquellos individuos que pertenecen a los círculos más amplios y más alejados de uno. Así pues, progresamos moralmente tanto como especie, como cultura y como individuos, cuando nos sentimos moralmente responsables no solo de los círculos de individuos más cercanos a nosotros sino también de los más alejados. No es meritorio sentirse vinculado afectivamente, así como moralmente responsable, de los propios hijos; y sin duda es más valioso ser solidario con personas desconocidas, de otras culturas y de otras “razas”.

Esto nos conduce al tema del racismo. Podría pensarse, a partir de lo dicho, que el racismo es un mal natural e indeseable, pero inevitable y comprensible. Eso no es cierto. De hecho, no es natural ser racista, el racismo es algo culturalmente aprendido, pues las razas humanas técnicamente no existen. En sentido estricto, solo hay una raza humana, el homo sapiens; lo que equivocadamente solemos llamar “razas”, son solo variaciones genéticas insignificantes en términos del genoma humano. El color de la piel, la forma del cabello o la forma de los ojos, por poner algunos ejemplos, son modificaciones muy pequeñas de nuestro genotipo, tanto que no acarrean ninguna diferencia estructural o cognitiva del resto del genotipo de los individuos.

De hecho, las modificaciones de aquello que equivocadamente llamamos “razas humanas” no deben tener más de unos cien mil años que es cuando, se supone, se produjo una de las salidas de África de los diversos grupos de humanos que poblaron las diferentes zonas del planeta, adaptándose al medio para sobrevivir exitosamente.

Así, aquellos que poblaron el norte fueron adoptando un color más claro de piel por la necesidad de aprovechar lo más posible los rayos solares y los beneficios que ellos traen consigo, en zonas del mundo donde éstos son menos fuertes. Quienes se quedaron en el trópico no tuvieron que producir esa adaptación, con lo cual conservaron su piel oscura, pero, naturalmente, esto no trajo ninguna otra consecuencia genética.

De hecho, el cerebro humano, según se cree, ya tenía las características fundamentales que tiene ahora, desde hace unos doscientos mil años, unos cien mil años antes de la llamada “salida de África”. No es pues natural ser racista, aunque sí es natural sentirse más comprometido por los individuos más cercanos que por los más lejanos; pero es moralmente más valioso sentirse comprometido por aquellos que están más alejados de nosotros, es decir, por quienes pertenecen a los círculos más grandes.

Pero, ¿si no es natural ser racista, por qué tantos individuos y grupos humanos lo son? Esta es una desafortunada consecuencia de dos causas: en primer lugar, de la ignorancia, es decir, de suponer que hay razas superiores o que tienen cualidades de las que otras carecen, y razas inferiores.

Este error era frecuente hasta hace relativamente poco tiempo; incluso durante el siglo XIX importantes intelectuales sostenían esa tesis, hoy científicamente demostrada como falsa. Pero la causa principal que fomenta el racismo es las relaciones de dominación entre grupos humanos.

Los rasgos de los grupos dominados (sea su color de piel, su forma de vestir, su lengua, sus gustos gastronómicos o los deportes que practican) tienden a ser desvalorizados y evitados, pues los individuos que poseen estos rasgos son reconocidos como pertenecientes a los sectores desfavorecidos, mientras que los rasgos de los sectores dominantes son admirados, buscados, valorizados e imitados, pues lo presentan a uno como parte del grupo más favorecido.

A su vez, el solo hecho de ser reconocido como miembro del grupo dominante le trae a uno, y a los individuos más cercanos a uno, muchas ventajas adaptativas. Por eso aún sobrevive el racismo. Pero el racismo no tiene justificación científica, es un vicio moral y es el producto de la ignorancia.

Pablo Quintanilla
Ph.D en Filosofía en University of Virginia. M.A. London University, King’s College. Filosofía de la mente, filosofía del lenguaje. Decano de la Facultad de Estudios Generales Letras de la PUCP.

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23 comentarios a “La verdad genética sobre el racismo”

  1. Ernesto Yañez 17. dic, 2011 at 23:54 #

    muy buen articulo

  2. carlos 18. dic, 2011 at 0:17 #

    Si bien es cierto el racismo es una deformación grosera de los sentimientos de pertenencia de los grupos sociales,siendo utilizado maliciosamente y ambiguamente desde tiempos antiguos por la administración de poder , lo conocemos comunmente como política,fue cuestionable,es cuestionable y sera siempre cuestionable una actitud racista pero no podemos inhibirnos de la realidad objetiva,los científicos no solo detallan caracteristicas de raza como la piel,los cabellos,las estaturas y su origen por ejemplo la raza blanca que evolucionó en lugares de limitada luz que favoreció el desarrollo de una piel blanca como necesidad biologica de los individuos caucásicos para optimisar la exposicion a los rayos solares y favorecerse con la produccion de vitamina D,dentro de estos estudios científicos hay detalles tambien como por ejemplo la raza negra y el desarrollo de sus habilidades fisicas por vivir en un medio hostil y salvaje como el africa pero a la vez tambien muy rico en recursos naturales, beneficio que mantuvo a la raza negra de estar alejado de la necesidad extrema y mas bien todo lo contrario los recursos para sobrevivir estaban a la mano muy prácticos de obtener,eso llevó a la raza negra a no evolucionar grandemente en las habilidades de inteligencia,que solo se refleja en grupos sociales con mucha dificultad de obtener recursos lo que los lleva a ingeniárselas para obtenerlos,es ahi donde se estimula zonas del cerebro relacionadas con habilidades e inteligencias; sin duda este es un tema muy complejo ya estudiados y comprobados incluso con el develamiento del genoma humano, donde se pudo encontrar genes particulares en determinadas razas que tuvieron que ver mucho con una evolucion biologica estimulada por el medio donde las razas se desenvolvieron.Hoy en dia ya no quedan razas puras practicamente tenemos una humanidad que encamina al cuasi mestizaje total rica en genes recesivos y costumbres culturales llena de conocimientos en diferentes aspectos.

  3. Nora Ortiz Rodriguez 18. dic, 2011 at 1:23 #

    Con este articulo tan minuciosamente explicado no caben dudas acerca del “racismo” practicado por muchos que hasta ahora piensan que la “RAZA CAUCASICA” ES LA MAS INTELIGENTE, todos somos inteligentes, solo que hay muchos que no tienen las oportunidades para poder desarrollarla y de alli es que aparentementa piensan que, en el caso del Peru, los que viven 4n las zonasmuy alejadas y/o altas son “ingnorantes, analfabetos, ociosos, y todo lo que se les ocurre” pero si conviven con ellos se daran cuenta de que tienen una sabiduria que ya quisieran tenerla muchos: su mente no esta contaminada por los vicios, costumbres, antivalores y demas conductas egoistas y censurables de las que se derrocha por todos lados. MUCHAS VECES LA CIVILIZACION CORROMPE Y SE CREE QUE POR LUCIR TITULOS, TRABAJOS, VESTMENTA, DINERO, OBJETOS SUNTUARIOS CARISIMOS, ETEC ETC SON, SON LO MAXIMO Y LA “RAZA PRIVILEGIADA”. No hay tal todos somos iguales, mal que les pese!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    • miguel 18. dic, 2011 at 13:05 #

      muy de acuerdo contigo

    • Julia M. 18. dic, 2011 at 21:52 #

      Por fortuna no somos iguales, pero eso no significa asidero para discriminar y encima clasificar a grupos en escalas valoracionales.

  4. Dario 18. dic, 2011 at 4:50 #

    Es un error definir el racismo del modo que lo hace Quintanilla; mas alla de disquisicioes sobre lo correcto o no del término RAZA, lo que se impone es la realidad. Podemos llamarle ETNISMO o como quieran, pero claramente LA DESCONFIANZA EN EL DIFERENTE es lo natural y de alli a la DISCRIMINACION hay medio paso. Hagamos una comparacion entre dos grupos humanos diferentes y su actuacion frente a un mismo fenomeo natural: Chile y Japon frente a un terremoto. En Chile a las 24 horas del fenomeno, ya habia una gran convulsion social y la gente literalmente saqueaba los establecimientos de alimentos para alimentarse y luchaba en las calles por su supervivencia. En Japon se impuso una vena cultural MUY DIFERENTE, jamas sobrevinieron saqueos ni disputas callejeras, aun en los casos en que por cuestion material el Estado no llegaba con ayuda en el momento oportuno. No puede inferirse -por supuesto- que los genomas humanos de ambos grupos sean diferentes, pero acaso no se nos muestra aqui que la CULTURA JAPONESA es inmensamente superior a la CHILENA bajo el contexto de hacer frente a un fenomeno devastador como un terremoto? Como puede alguien con dos dedos de frente decir que TODOS LOS GRUPOS HUMANOS SOMOS IGUALES? Seremos con seguridad iguales desde el punto de vista fisiologico, pero lo que cuenta en lo cotidiano y en las relaciones humanas es LA CULTURA. Basta ya de enganar a la gente con caminos tortuosos y alambicados para pretender demostrar lo indemostrable: NO SOMOS IGUALES.

    • Mario 19. dic, 2011 at 3:22 #

      La comparación que haces se basa únicamente en la formación educativa que tienen ambas poblaciones y no por su color de piel ni su procedencia. Quintanilla en ningún momento habla de una igualdad plena y mucho menos la propone. El reconocimiento de las diferencias es el primer paso para la aceptación y el respeto de los que no son como uno.

    • Apple 19. dic, 2011 at 11:15 #

      Es cierto lo que dices pero sólo hasta cierto punto, pues olvidas que la cultura puede ser aprendida y que el resultado del desarrollo cultural de un pueblo se debe a multiples factores , pero dentro de los cuales no están comprendidos “la raza”, “el grupo étnico” o como quieras llamarlo.

      La Sociedad Americana de Antropologia (AAA) es clara en este asunto.

      http://www.aaanet.org/stmts/racepp.htm

  5. José Miguel O. 18. dic, 2011 at 9:52 #

    Desde el punto de vista antropológico ese artículo está mal. No tiene en cuenta los últimos hallazgos y descubrimientos genéticos. Esto último dice que el hombre moderno salió de África, unos se quedaron, claro. Al salir de África se cruzaron ni más ni menos que con los Neandertales y posiblemente con algún tipo de humano del que aún no se han descubierto los restos. Por eso, dicen ya que no he visto lo estudios, que toda la humanidad, a excepción de los africanos puros, tiene genes neandertales en mayor o menor grado. Los humanos que se quedaron en África a su vez se hibridaron con otros homínidos de especies más antiguas. De allí peude que provengan las diferencias culturales y el retraso evolutivo en la cultura africana autóctona.

    • Luis Martín 18. dic, 2011 at 18:47 #

      Lo que dices podría tener sentido sino fuera porque no existe un retraso evolutivo ni involución. Si te refieres a diferencias ecónomicas y el estilo de vida de acuerdo a ese factor, tiene muchas causas que incluye el medio en que se dasarrollan la humanidad, la domesticación de animales y semillas, y el desarrollo de armas. Te recomiendo que leas a Jared Diamond

  6. martha 18. dic, 2011 at 10:41 #

    No todo colectivo humano hace esas distinciones radicales, es mas la mismisima idea de “colectivo humano” a veces no es muy clara en todas las poblaciones, no se puede definir donde empieza uno y donde acaba el otro… el racismo, la separacion, la delimitacion es reforzado en contextos de dominacion cuando quieres dividir y gobernar.La idea de clasificar y etiquetar las plantas, animales y poblaciones para controlarlos recien nace en el Iluminismo Europeo y por eso las teorias racistas surgen alli (antes el racismo existia pero con el rollo de “la sangre manchada” relacionada a la religion, otro rollo por cierto) y tambien las carreras como la antropologia. Si divides dos grupos y a uno lo llamas A y al otro B y le entregas el poder a A para que controle a B entonces podras controlar, como las petroleras y mineras le entregan el poder a Lima para controlar a las regiones. Seguimos en esas… pero que pasa cuando tienes poblaciones recontra mezcladas que no se hacen bolas en vivir juntas como muchas en nuestro pais? Lo que pasa es que los que han recogido informacion sobre humanos (antropologos) han sido formados en tratar de ver a las poblaciones radicalmente separadas y aisladas y por eso sus descripciones son asi, como si las poblaciones estuvieran radicalmente separadas y aisladas. No niego que algunos grupos se describan a si mismos como “lo que los otros no son” pero habria que tomar todo con pinzas porque la vision de “Estado” (como ente que mira desde arriba, homogeniza y clasifica a traves de mapas y censos) y el funcionalismo que influyo en la antropologia hasta los 80 distorsionaron bastante las cosas. Muchas poblaciones viven juntas y hablan miles de idiomas a la vez y sus hijos viven hablando todos esos idiomas y no se hacen bolas en autodefinirse.

  7. LIMERO 18. dic, 2011 at 14:14 #

    EL RACISMO NO TIENE NADA QUE VER CON LA GENETICA.

  8. Pablo Quintanilla 18. dic, 2011 at 18:26 #

    Lo importante es abordar estas preguntas, que ciertamente son sensibles y delicadas, con buenos argumentos y evidencias empíricas, y tratando de ser lo más objetivo y menos apasionado que se pueda. Con esa metodología contestaré a los interesantes comentarios que mi artículo ha suscitado.

    1- Dice Carlos:

    “…dentro de estos estudios científicos hay
    detalles tambien como por ejemplo la raza negra y el desarrollo de sus
    habilidades fisicas por vivir en un medio hostil y salvaje como el
    africa pero a la vez tambien muy rico en recursos naturales, beneficio
    que mantuvo a la raza negra de estar alejado de la necesidad extrema y
    mas bien todo lo contrario los recursos para sobrevivir estaban a la
    mano muy prácticos de obtener,eso llevó a la raza negra a no evolucionar grandemente en las habilidades de inteligencia,que solo se refleja en grupos sociales con mucha dificultad de obtener recursos lo que los lleva a ingeniárselas para obtenerlos,es ahi donde se estimula zonas del cerebro relacionadas con habilidades e inteligencias.”

    Pienso que Darío está equivocado. No hay pruebas de que algún grupo humano tenga más habilidades cognitivas que otro. No me parece cierto que la raza negra no tuvo que estimular zonas del cerebro relacionadas con la inteligencia. Sin duda lo hizo, sino no habría podido sobrevivir en su entorno. Lo que ocurre es que no desarrolló el tipo de prácticas sociales y culturales que generó que una comunidad -podemos llamarla el occidente europeo- entrara en una carrera tecnológica que terminó por darle más poder político y económico que otras comunidades. Pero lo importante es que el cerebro humano ya tenía las características cognitivas que ahora tiene mucho antes que aparecieran eso que llamamos “razas”, por lo cual no puede haber razas más inteligentes que otras.

    2- Dice Darío, comparando los terremotos de Japón y Chile:

    “¿…pero acaso no se nos
    muestra aqui que la CULTURA JAPONESA es inmensamente superior a la
    CHILENA bajo el contexto de hacer frente a un fenómeno devastador como
    un terremoto?”

    Todo lo que ese fenómeno prueba es que los japoneses son más organizados y estaban mejor preparados para afrontar un terremoto que los chilenos. Ese es, naturalmente, un fenómeno cultura y no genético ni racial. Por otra parte, la habilidad para reaccionar frente a un terremoto no convierte a un grupo humano en superior a otros grupos.

    3- Dice José Miguel O:

    ” (los humanos)… al salir de África se cruzaron ni más ni menos que
    con los Neandertales y posiblemente con algún tipo de humano del que
    aún no se han descubierto los restos.”

    Eso no está probado. Por el contrario, todo indica que los neardentales se extinguieron hace aproximadamente 25,000 años, siendo lo últimos algunos individuos que vivieron al sur de lo que hoy es la península ibérica, sin poder nunca cruzar hacia África. Todo indica que no hay genes neardentales en ningún individuo vivo de hoy.

    4- Dice Marta:

    “La idea
    de clasificar y etiquetar las plantas, animales y poblaciones para
    controlarlos recién nace en el iluminismo europeo y por eso las
    teorías racistas surgen allí (antes el racismo existía pero con el
    rollo de “la sangre manchada” relacionada a la religión, otro rollo
    por cierto) y también las carreras como la antropología.”

    Discrepo con Marta. En primer lugar, la necesidad de clasificar la realidad surge en la prehistoria, con la necesidad de conocer al medio para poder adaptarse exitosamente a él. Las teorías racistas son muy antiguas, aunque de maneras diferentes y con distintas formulaciones. Los griegos antiguos ya solían considerar que los no griegos eran en algún sentido “inferiores”.

    Con cordiales saludos,
    Pablo Quintanilla

  9. Jaime Lopez-Torres 18. dic, 2011 at 19:10 #

    Excelente articulo, muy recomendable su lectura y difusion.

  10. Julia M. 18. dic, 2011 at 21:48 #

    Has sintetizado en pocos parrafos complejos asuntos antropologicos, politicos e historicos con una fluidez admirable Pablo. De acuerdo contigo. Es INMORAL ser racista, ademas denota una ignorancia supina como diria mi padre.

    Me pregunto cada dia como eliminarlo, q hacer -ademas de no practicarlo- para disminuirlo?? He probado el racismo en mi propia “piel” mas de una vez, una cuando casada con un hombre parcialmente japones su familia no me aceptaba por no ser yo nada japonesa. Y aca en Canada he pasado algunos episodios no muy agradables. Al final el unico asidero de esas conductas racistas no era mas q ignorancia y una herencia historico-politica pro-colonialista.

    Aca al menos hay un “Act of Discrimination” mediante el cual uno puede acceder a mecanismos de apelacion en terminos de legislacion federal y provincial, aunque no siemrpe existen los procedimientos concretos para la circulacion de quejas en terminos de cada entidad. Sin embargo, aun se percibe racismo en algunos grupos, tanto hacia los foraneos como hacia los nativos canadienses, y tambien se ventilan aun casos de discriminacion religiosa, en doble via, y de lo q se llama “Hate Crime”. Anecdoticamente, los productos y servicios para bronzear la piel blanca son tremendo negocio en el primer mundo, y las de piel “naturally tanned” somos a la vez envidiadas por nuestro color de piel… Quien entiende al ser humano???

    A pesar de la tipificacion y los mecanismos legales, las taras continuan y es alli donde radica mi cuestionamiento de QUE HACER para eliminar la tara del racismo?? cual es el boton q hay q pulsar para desactivarlo?? De hecho el fondo es etico, por lo tanto se asocia a la educacion, sin embargo no recuerdo haber visto un solo libro q hable acerca del racismo. Quizas es tiempo de incluirlo en curricula escolar? seguir ignorandolo en terminos “oficiales” no resuelve nada.

    Que hacer??

    Saludos

    Mariu

  11. Apple 19. dic, 2011 at 11:21 #

    Les dejo estos enlaces que de seguro les resultaran interesantes :

    American Anthropological Association nos habla sobre la raza y las diferencias culturales
    http://www.aaanet.org/stmts/racepp.htm

    Color and genomic ancestry in Brazilians
    http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC140919/

    National Academy of Science of EEUU : An apportionment of human DNA diversity

    http://www.scribd.com/doc/219305/An-apportionment-of-human-DNA-diversity

    Genetics Society of America:Genetics Similarities within and between human populations

    http://www.scribd.com/doc/4499665/Genetic-Similarities-Within-and-Between-Human-Populations

    bye

  12. Apple 19. dic, 2011 at 11:33 #

    Me olvidaba.

    Las razas humanas no existen.

    Es más, siempre he dicho que los racistas son personas de baja autoestima y que al carecer de méritos propios, buscan cualquier excusa para elevar su ego, y lo que tienen más a la mano es el color de piel o en algunos casos a su nacionalidad (xenofobia) . Como verán son “méritos” en los cuales ellos no tuvieron nada que ver, pero eso basta para elevar su alicaído ego.
    Al respecto hay una frase de Arthur Shopenhauer :

    “Cuando menos razones tiene un hombre de enorgullecerse de sí mismo, más suele enorgullecerse de pertenecer a una nación”
    Si cambiamos la nacionalidad por cualquier otra palabra que indique un colectivo, ésta frase se generaliza y cae perfectamente al presente tema.

    Ssaludos :)

  13. Gabriel 20. dic, 2011 at 8:10 #

    Hay contradiccion entre el sentido de pertenencia al grupo mas inmediato y la tendencia a mayor valoracion de los rasgos del grupo dominante (fisicos, ideologicos, culturales en general).

    Pareciera entonces que existieran dos comportamientos racistas, uno que se reconoce y coincide con sus patrones diferenciativos y otro el alienado. El primero es muchas veces hasta un factor de resistencia, el segundo la consecuencia del dominio. Por ejemplo, los cristianos. Entonces las posiciones cambian, y por supuesto evolucionan.

    Hace unos meses conversaba con un amigo chileno, de visita de trabajo por unos dias aqui en Peru. Cuando hablamos de los Incas su percepcion era clara, “esos tipos tomaban lo que querian”, es decir la actitud tipica del imperio, ahora nos ufanamos de ser respetuosos del orden internacional, claro, eso se refiere a todas las guerra perdidas con nuestros vecinos durante toda la republica, salvo aquella contra nosotros mismos, que si las ganamos (60,000 civiles muertos, 800 militares/policias, 2000-3000 senderistas-emerretistas – datos de la comison de la verdad).

    En el segundo ejemplo los peruanos (en general y seguro con diveros matices) pasamos de una autoestima (racismo tipo I) coherente con el orden existente y la “uniformidad etnica” (el incanato), a una suerte de racismo invertido (adoramos todo lo blanco y occidental), consecuencia de la invasion y coloniaje europeo, y luego de la irresuelta independencia y su complejidad social y etnica, porque seguian habiendo esclavos hasta finales del siglo 19, y quasi esclavos hasta la reforma agraria del siglo pasado.

    Vaya lio.

  14. Luis Alfaro 20. dic, 2011 at 20:51 #

    Si el racismo es producto de la ignorancia y de las relaciones de dominancia entre grupos, es decir injusticia social, el Perù va a seguir siendo la sentina de la gusanera del racismo, porque la educacion basica es digna de un pais africano y la reparticion de la riqueza es tan asimetrica como la cornucopia.

  15. felipe 22. dic, 2011 at 13:36 #

    el articulo me parece muy optimista para mi gusto, pero de verdad que es realmente bueno.
    pero creo q el autor no fue un poco mas lejos: richard dawkins en su libro el gen egoista señala que el ser humano es egoista por naturaleza y para ello acude hasta los mas remoto: las celulas. ellas se dieron forma y se agruparon solamente segun su conveniencia, despues se puede evidenciar que el ser humano sea egoista “por naturaleza”. dawkins no quiere afirma con esto que el ser humano tiene que ser asi o tampoco quiere menospreciar la bondad o la solidadridad del ser humano(HOMBRE NO, sino ser humano, no seamos sexistas). el libro es interesante pero decepcionante desde el puno de vista sicologico. el pata es un ateo extremo pero considera que el ser humano si debe tener ciertos pensamientos para que pueda vivir en armonia con todos sus demas parientes.
    a veces para entender el accionar humano hay que ir mas alla alla del mismo mas alla. divulguemos este ariculo para hacerle entender a ciertos personajes de 1era categoria. pero vamos, nos encana la coca cola, nuestro polo quiksilver y nuestro cafe en starbucs, nuestra casita de playa en asia y nuestras visitas a mancora.
    la discriminacion simbolica es la mas importante, la q dice ” yo no soy racista” pero ves un circulo de amigos homogeneo, cerrado, que hace “obras publicas” o que solamente se sienten buenas xq sienten pena por los pobres, ese es el racismo q esta mas jodido en el peru: no soy racista, pero creo que los pobre a los que ayudamos deben tener ese lugar, para eso nosotros les ayudamos para controlar ese orden al que estuvieron estan y estaran sometidos.
    lo unico que se puede hacer para cambiar situaciones es creando situaciones politicas. ni blogs, ni navidades para jesuses, ni polladas ni donaciones. organizaciones politicias.
    MAS NA

  16. Pablo Quintanilla 23. dic, 2011 at 10:14 #

    Me alegra notar que un tema tan delicado genere un diálogo sobrio y basado
    en razones.
    Me gustaría comentar algunos opiniones particularmente interesantes.

    Gabriel dice:

    “Hay contradicción entre el sentido de pertenencia al grupo mas
    inmediato y la tendencia a mayor valoración de los rasgos del grupo
    dominante (físicos, ideológicos, culturales en general).”

    En efecto, hay una contradicción, pero no en mi explicación de la situación
    sino en el comportamiento de la gente. A eso se llama “enajenación”,
    “alienación” o “extrañamiento”. Es una idea desarrollada por Marx y
    Feuerbach, pero cuyas raíces se encuentran en Hegel.
    Se trata del proceso por el cual una persona idealiza rasgos que no son
    suyos sino del grupo dominante, desvalorizando los suyos propios, pero
    manteniendo la clara consciencia de cuáles son sus propios rasgos y estando
    afectivamente ligado a ellos. La parte perversa de esto es que uno
    desvaloriza a las personas que pertenecen a su propio grupo, aunque mantenga
    su comportamiento cooperativo con ellas. Esto se observa en el Perú con
    mucha claridad. Siendo nuestro país una sociedad altamente mestiza, el
    racismo suele darse en todos los sectores sociales. El mestizo tiene
    comportamiento racista con aquel que es ligeramente más oscuro que uno, y
    tiene comportamiento de sobrevaloración frente a quienes son ligeramente más
    claros. No es, pues, un racismo intergrupal sino interindividual. Pero,
    curiosamente, esto no malogra los vínculos afectivos o cooperativos, es un
    racismo que emerge en situaciones puntuales.

  17. Pablo Quintanilla 23. dic, 2011 at 12:29 #

    Felipe aborda un tema central: ¿es el ser humano por naturaleza egoista o cooperativo? Recuérdese que para Hobbes es por naturaleza egoista, mientras que para la tradición que procede de Hume y Smith es más bien cooperativo, gracias a la presencia de los “sentimientos morales”. Dawkins se inscribe en la tradición de Hobbes, pero sosteniendo que los egoistas no somos nosotros, sino nuestros genes. Para él, nosotros somos básicamente portadores o vehículos de propagación de nuestros genes, que tienen la tendencia natural a la supervivencia. De esa manera Dawkins intenta explicar el comportamiento altruista.

    Aunque sobre el tema hay mucho debate, me parece que la posición más aceptada recientemente -y con la que estoy de acuerdo- sostiene que el ser humano tiene dos tendencias naturales, una hacia la cooperación y la otra hacia la competencia. La primera es interna al grupo y la segunda frente a los individuos externos al grupo. Ambos son, naturalmente, producto de la adaptación de la especie al medio. El comportamiento cooperativo sería uno de los elementos básicos de lo que después se convertiría en el comportamiento moral. Aunque el comportamiento moral solo está presente en los seres humans, ya se puede encontrar rudimentos de comportamiento cooperativo y altruista en muchas otras especies sociales.

    En 2009 publiqué en Acta Biológica Colombiana un artículo al respecto, que se puede encontrar en esta ruta:
    http://www.cesfia.org.pe/icpfa/textos/quintanilla_mente.pdf

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